Erislandy Lara cumple lo prometido y consigue nocaut en el 4to (+VIDEO)

Con un gancho que todavía debe estar doliendo en la cara de su oponente, Lara despachó sin apuros por nocaut en el cuarto asalto a Yuri Foreman
Con un gancho que todavía debe estar doliendo en la cara de su oponente,
Lara despachó sin apuros por nocaut en el cuarto asalto a Yuri Foreman
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Por Jorge Ebro / jebro@elnuevoherald.com

Sorpresa era una palabra proscrita el viernes por la noche. Erislandy Lara la arrancó del diccionario de guerra con un esperado triunfo por nocaut que lo reafirma como el mejor de las 154 libras, digan lo que digan y a pesar de los pesares.


Con un gancho que todavía debe estar doliendo en la cara de su oponente, Lara despachó sin apuros por nocaut en el cuarto asalto a Yuri Foreman para abrir una temporada que espera sea mucho mejor que la del 2016.

“Quiero agradecer a mi público, a mis cubanos por haberme acompañado esta noche donde el triunfo ha sido de todos”, expresó Lara ante una delirante asistencia de más de 5,000 aficionados en el Hialeah Park and Casino. “Este es el primero de muchos éxitos en este año”.

Si en el primer round Lara presentó credenciales con algunos golpes precisos, en el segundo intensificó la acción y en el tercero llegó el primer conteo de protección para Foreman.

Poco después de iniciado el cuarto quedaba clara la superioridad del cubano que con un gancho de zurda estremeció a fondo al israelita, obligando al árbitro a levantar sus brazos en señal de que todo había terminado.

Hialeah, en ese momento, fue un manicomio.


“Con esta victoria quiero enviar un mensaje a los mejores en la división”, recalcó Lara. “Me da lo mismo el Canelo, que Golovkin. Yo no miro nombres ni le saco el cuerpo a los retos. Solo quiero que respondan de manera positiva. Siento que puedo ganarle a cualquiera”.

La pregunta ahora es qué viene para el cubano, quien desde su triunfo contra Saúl “El Canelo” Alvarez ha demolido a sus oponentes con una facilidad que con la misma intensidad regocija e incomoda a sus seguidores.

Tan soberbio se muestra Lara en el despliegue de talento que sería desperdicio que continuara su carrera frente a rivales de poca monta, de esos que para nada aportan a una trayectoria de mucho mérito.

Cierto, son muchos los llamados por su grito de guerra, pero ninguno ha respondido por esa letal combinación que suelen ofrecer los cubanos encima de un cuadrilátero: demasiado riesgo y poca recompensa.

Canelo puede dar fe de ello y aunque el record diga que ganó, los entendidos en la materia saben muy bien lo sucedido el 12 de julio del 2014. Así va la grandeza de Lara, teñida con el estigma de ser boxeador cubano.

Pero esto no puede servir de excusa para no seguir intentando. Lara y el boxeo se lo merecen.




▪ En el choque semi estelar de la jornada, el ex campeón mundial súper mediano Anthony Dirrell (30-1-1, 23 KO) fue demasiado para Norbert Nemesapati (24-4, 17 KO) y luego de seis asaltos de puro ataque se llevó la victoria por nocaut técnico, cuando el húngaro decidió no salir de su esquina por recomendación médica.

Otro ex titular del orbe, el gallo dominicano Juan Carlos Payano (18-1, 8 KO) se impuso por nocaut técnico al mexicano Isao Carranza (15-8-1, 8 KO).

En otras peleas de la noche, el prometedor súper ligero Dennis Galarza venció por nocaut en el tercer asalto al boricua Edgardo Rivera, Robert Daniels Jr. superó por nocaut en la ligero pesada al puertorriqueño Antonio Alicea y en un clásico robo el también boricua Miguel Cruz fue beneficiado con una decisión dividida sobre el welter Alex Martin.


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