Machado acusa a árbitro de Can-Am League de falto de ética y profesionalidad

Machado terminó una de esas etapas que costará olvidar en su carrera de dirección tras la decepcionante actuación de 16 derrotas en 21 partidos
Machado terminó una de esas etapas que costará olvidar en su carrera de dirección tras la decepcionante actuación de 16 derrotas en 21 partidos
Por Joel Garcia.

El mentor más ganador de nuestras Series Nacionales en los últimos diez años, el avileño Roger Machado, terminó una de esas etapas que costará olvidar en su carrera de dirección tras la decepcionante actuación de 16 derrotas en 21 partidos de la selección cubana en la Liga Independiente Canadiense-Americana (Can-Am).


A menos de 24 horas de enfrentar otro reto que le ha sido adverso en los años 2015 y 2016: el tope Cuba-Estados Unidos, el otrora receptor del equipo nacional accede a dialogar con la prensa cubana que viene cargada de preguntas y dudas, cual vocera de la opinión del pueblo en un tema de tanta sensibilidad.

Sin justificación alguna y asumiendo la responsabilidad total sobre sus hombros, el “tigre” mayor no se enfureció ante los cuestionamientos. Todo lo contrario, se mostró analítico, propositivo y dispuesto a continuar en pos de recuperar lo perdido en nuestro deporte nacional.

¿Cuáles son las razones fundamentales que pueden haber incidido en un resultado tan negativo en la segunda participación cubana en la Liga Can-am?

“Hemos pensado mucho en estos días todos el colectivo técnico que está aquí y hemos discutido con fuerza. Y hay una verdad que tenemos que asumir: nos hemos quedado atrás en el béisbol. En parte por culpa de nosotros mismos, dígase desde los entrenadores de la base, en la categoría juvenil, sub 23, los que hay en cada provincia y hasta quienes estamos en las series nacionales, al margen de los problemas de recursos que tenemos en el país.


“Tenemos muchas deficiencias y aquí se evidenciaron algunas. Los lanzadores de nosotros solo tiran recta y curva y no tienen un tercer lanzamiento efectivo. En la Can-am vimos a muchos que tiran cuatro o cinco tipos de lanzamientos. No sabemos correr las bases bien, ni hacer una asistencia donde hay que hacerla.

“Nuestros pítcheres cometieron once balk (eso es culpa también de nuestros árbitros que no lo cantan y de los entrenadores que no enseñan correctamente. No se está trabajando serio en todas las provincias y hay que revertir eso pronto porque los demás países nos llevan un buen trecho en esos aspectos, que son parte del ABC del béisbol”.

¿Hasta qué punto el poco tiempo de preparación previa que tuvieron pudo haber afectado el resultado?

“Tenemos que hacer las preselecciones más rápidas y confeccionarlas con los mánagers. No puede existir tanta demora. Cuando se acabe la Serie Nacional ya se saben todos los eventos que tendremos por delante y por tanto se puede designar al mentor para cada competencia que vayamos a asistir y hacer una preselección que se ajuste a los intereses y estilo de cada director.


“Claro que conspiraron los 12 días de trabajo. La gente subestima la calidad de la Liga Can-am porque es independiente, pero es un torneo donde hay peloteros que se prepararan bien porque han sido doble A, triple A, o que han bajado de Grandes Ligas por una merma en sus rendimientos.

“Todos los pitcheres tiran más de 90 millas y después del quinto inning todo el que vienen es de más de 94 millas. Nos trabajaron lanzadores hasta de 98 millas. Y eso no lo vemos en Cuba. Es una liga fuerte. Por eso 12 días es muy poco tiempo.

“Por eso empecé diciendo que hay que hacer muchas cosas en el béisbol cubano. Los muchachos quieren, pero no pueden. Hay falta de preparación porque no todas las provincias trabajan igual. Aquí en estos días hemos analizado bastante y el comisionado Yosvani Aragón se llevó para Cuba muchas ideas de todo lo que se planteó en el colectivo de dirección.

“No pedimos nada del otro mundo, pero no puede ser que un equipo Cuba no tenga una base de entrenamiento, que no tenga un gimnasio donde hacer pesas, que no tenga un hotel donde hospedarse un día antes de empezar un entrenamiento. Y reitero, no se perdió por eso, pero va acumulándose”.


Hubo un incidente en el último partido en la Liga Can-Am que provocó la protesta total de la dirección del equipo y luego la derrota por forfeit.

“La calidad de la Liga Can-am no se corresponde con el arbitraje, pues son tres árbitros en lugar de 4 y ellos se deben al certamen. En Cuba tenemos más organización que ellos en ese aspecto.

“Hay que recordar que nos insertamos en la liga por 21 juegos y para el resto de los equipos sí puntean todas las victorias y derrotas con nosotros. Cuando le ganamos el primer partido a los Rockland se tensó el ambiente, pues le afectaba a ellos que están en primer lugar. Luego perdimos y en el último partido estaba el marcador pegado.


“Con el árbitro del incidente en ese último juego ya veníamos teniendo problemas desde Canadá porque había votado a Víctor Mesa, a Torriente y tuvo problemas con Alarcón. Ese día cometió una falta de ética y profesionalidad virar hacia atrás una jugada de apreciación. Y luego de nuestra protesta decretó el forfeit sin justificación. La realidad es que esa liga debiera tener más calidad arbitral para el nivel que tienen sus jugadores”.


¿En sentido general, el pelotero cubano tiene calidad para esa liga, a pesar de la cantidad de juegos consecutivos que tiene en el calendario?

“Sí, la tiene, pero nos faltan esas cosas que digo. Cada vez se van a ver más los resultados adversos si no trabajamos todos unidos. No todos en Cuba estamos exigiendo con rigor.

“Siendo honestos, en esa liga el pitcheo está por encima del nuestro con un buen tramo. Los peloteros nuestros tienen condiciones para adaptarse e imponerse, pero los de la Can-Am saben jugar más al beisbol que nosotros, me refiero al ABC.

“Pongo varios ejemplos: tiran adonde tienen que tirar, todos los jugadores regresan a las bases de mano y ninguno de nosotros lo hacen. No sabemos romper doble play y somos muy malos haciendo asistencias.

“Es cierto que no estamos adaptados a jugar consecutivamente, pero no podemos justificar jamás esta actuación con lo de los 18 juegos seguidos, porque ellos juegan más 100 y tienen solo seis días de descanso. La culpa no hay que echársela a eso, sino a nosotros mismos, a los entrenadores y lo que debemos perfeccionar y exigirles a los jugadores.

“Hay que trabajar parejo, todos en una misma dirección. No estoy de acuerdo, por ejemplo, que los cursos de preparación para entrenadores de pitcheo sea de una semana antes de empezar la Serie Nacional. Eso hay que hacerlo antes de iniciar la preparación de los equipos para que todo el mundo trabaje igual”.


De los tres aspectos del béisbol, solo el bateo estuvo bien en la Can-Am, con 290 de promedio, aunque faltó oportunidad y producción de carreras.

“Se bateó bien para el buen pitcheo que hay en esa Liga, pero no siempre a la hora buena. La defensa también falló en ocasiones a la hora buena, aunque no fue catastrófica. El pitcheo sí que no resultó, estuvo mal. Con la excepción de Liomil González y Frank Luis Medina todos los demás está por encima de las tres carreras limpias.

“No obstante, los últimos cinco partidos fueron diferentes. Eso fue porque el ritmo de juego se fue agarrando por el camino ante la falta de tope inicial. Y se les fue corrigiendo a los muchachos muchas de las fallas. A pesar de esas 16 derrotas, esa Liga nos vino bien para este tope contra los universitarios estadounidenses”.


Pasemos entonces al capítulo del tope. ¿Cuál será la rotación de lanzadores y la alineación regular para enfrentar a Estados Unidos?

“Yoanni Yera lanzará el domingo, Vladimir Baños el lunes (viene de una lesión en una rodilla y por eso le dimos un descanso para que estuviera listo). El tercer juego lo abrirá Ulfrido García, el cuarto partido lo hará Dachel Duquesne, y el quinto, otra vez le daremos la bola a Yera.

“Aquí ya jugó todo el mundo en la Liga Can-Am, ahora van a jugar los que estén mejor para aspirar a la victoria. Una alineación regular debe ser: Víctor Victor Mesa (cf), Raul González (ss), Guillermo Avilés (1b), Yordanis Samón (bd), Yosvani Alarcón (C), Juan Carlos Torriente (2b) Norel González (lf), Jefferson Delgado (3b) Yoelkis Céspedes (rf). Si el pitcher es zurdo quizás cambiaríamos a Áviles o Norel por Denis Laza”.


Es tu tercer tope como mánager, pero ha perdido dos. ¿Viene por el desquite, a pesar de que lo sucedido en Canadá?

“Aunque he perdido 2-3 en los dos últimos años y a pesar del resultado adverso de la Liga Can-am estos juegos nos han venido bien. Y reitero lo que dije en Cuba antes de salir, en el tope vamos por sacarnos la espina y ganarlo. Así le hemos hablado a los muchachos este sábado luego de la primera práctica en el Campo Nacional de Entrenamiento de USA Baseball”.

¿Cómo se alcanza la motivación de un equipo para enfrentar un torneo como la Can-Am donde no hay podios finales y en un tope como este, último evento internacional para estos atletas antes de empezar la 56 Serie Nacional?

“El que lleva el béisbol en la sangre siempre quiere ganar. Aunque no íbamos por medallas en la Liga Can-Am siempre que salimos al terreno lo hicimos por la victoria. Y así se lo transmitíamos a los muchachos todos los días, sacábamos el extra para levantar la motivación. A nadie le gusta perder. A Víctor ni en las escupidas, a Noelvis tampoco, y a mi mucho menos.

“Pero nosotros tenemos que rescatar el béisbol cubano de años atrás, cuando la gente daba un jonrón y salían para afuera delbanco y se saludaban. Le pusimos el ejemplo del Clásico Mundial, del juego alegre y fogoso de Dominicana, Puerto Rico y Holanda, que daban un jonrón y cargaban al bateador, le tiraban agua, en fin. Nosotros vivimos eso por última vez en el el Clásico del 2006.

“Este año, Despaigne dio un jonrón con bases llenas y la gente se veía alegre en el banco, pero debía ser que ser mucho más. Hay que rescatar eso desde la Serie Nacional y no matarlo, porque así siempre fue y en ese sentido la prensa puede ayudarnos mucho más”.


Finalmente, ¿se resiente también este equipo en la receptoría al no contar con quienes guíen mejor a los lanzadores y no tener que hacerlo desde el banco?

“Claro que se extraña, pero no es solo la receptoría. Antes era muy difícil que cuando se fuera a hacer un equipo Cuba no se supiera, casi con nombres y apellidos, quien iba a estar en primera, en segunda, en tercera, quién iba a ser el primer pitcher. Ahora ¿quién está seguro? Solo Despaigne.

“En el caso de la receptoría también. Y es una posición que demora en desarrollar. A la gente no le gusta que llevemos el pitcheo desde el banco, pero tenemos que hacerlo así para evitar menos errores”.


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