Más de 10 mil aficionados en el Latino para ver Humoristas vs. Estrellas

Fue un partido matizado por el humor pero ambos conjuntos lo dieron todo en el terreno. Fuimos testigos de corridas épicas, jugadas cerradas en el home-plate, grandes atrapadas, conexiones oportunas, y "protestas" de ambos directores
Fue un partido matizado por el humor pero ambos conjuntos lo dieron todo en el terreno. Fuimos testigos de corridas épicas, jugadas cerradas en el home-plate, grandes atrapadas, conexiones oportunas, y "protestas" de ambos directores
Foto: Boris Luis Cabrera
Por Boris Luis Cabrera.

Esta tarde de sábado el gran estadio del Cerro se vistió de gala y acogió a más de 10 000 aficionados que fueron a presenciar un partido amistoso de béisbol entre el equipo de los humoristas, dirigido por Otto Ortiz, y otro integrado por glorias deportivas, comandado por el legendario Pedro Chávez y el presidente de la Federación Nacional de béisbol, Higinio Vélez.


Los cómicos, se presentaron con una "fuerte" alineación regular donde destacaban los nombres de Andy Vázquez (Facundo), Omar Franco (Ruperto), Kike Quiñones (presidente del centro promotor del humor), y la estrella del conjunto, hombre proa y jardinero izquierdo, Luis Silva (Pánfilo), quien más de una vez puso de pie a todos los presentes durante el partido.

Las glorias deportivas, por su parte, no se quedaron atrás y presentaron en sus filas a hombres de la talla de Juan Padilla, "Pepito" Estrada, Lázaro Valle, Leonardo Goire, Pedro Medina, Antonio Scull, Iraklis Chirino, Andres Ayon, Yosvany Aragón, y el hombre del momento, el director de los Industriales, Rey Vicente Anglada, entre otras estrellas del pasado.

Fue un partido matizado por el humor pero ambos conjuntos lo dieron todo en el terreno. Fuimos testigos de corridas épicas, jugadas cerradas en el home-plate, grandes atrapadas, conexiones oportunas, y "protestas" de ambos directores.



A la altura de la séptima entrada, la pizarra marcaba una carrera para cada conjunto, pero el mentor Pedro Chávez, haciendo honor a su inteligencia en el terreno y con ese sexto sentido que siempre lo caracterizó en sus años mozos, trajo de la banca al zurdo Antonio Scull, quien rompió el abrazo con cohete impulsor.

En la octava, Luis Silva (Panfilo) igualó las acciones con rolata a tercera, y en el cierre de la misma, cuando las glorias deportivas amenazaban con los ángulos repletos, hizo una atrapada de leyenda en la pradera izquierda, que hizo temblar al coloso del Cerro, pero no pudo evitar que los ex-peloteros, anotaran, la que a la postre, iba a decidir el encuentro.

Más allá del marcador final, fue un excelente espectáculo, horas antes, el público disfrutó del partido de fútbol entre las selecciones de Portugal y Uruguay en una pantalla gigante colocada para la ocasión en las gradas del jardín izquierdo, y la actividad cerró con un concierto en las áreas del parqueo del estadio, protagonizado por la orquesta de "Pupi y los que son son".

La televisión cubana grabó el espectáculo y en los próximos días se transmitirá por los medios nacionales.


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